
Es fácil sentirse abrumado por la cantidad de tareas y responsabilidades que nos rodean. Pero, ¿y si te dijera que hay una manera efectiva de afrontar este caos?




El Enemigo Silencioso
Uno de los mayores obstáculos a los que nos enfrentamos cuando intentamos abordar múltiples tareas a la vez es la parálisis por análisis.
Este fenómeno ocurre cuando, ante una montaña de tareas, nos sentimos tan abrumados que terminamos sin hacer nada.
La mente se bloquea, la motivación disminuye y el estrés se apodera de nosotros.
Aquí es donde entra en juego la técnica de dividir las tareas.

La idea de dividir grandes proyectos en tareas más pequeñas y manejables no es nueva, pero su eficacia está respaldada por la psicología.
Esta técnica, conocida como “chunking” en inglés, se basa en el principio de que nuestro cerebro maneja mejor la información cuando está segmentada.
En lugar de afrontar una tarea monumental, la dividimos en partes más pequeñas y alcanzables, lo que reduce la sensación de desbordamiento y aumenta la motivación.


Haz una lista de todas las tareas con detalle.

Toma cada tarea grande y divídela en subtareas más pequeñas.

Decide qué tareas son más importantes o urgentes y colócalas al principio de tu lista.

Asigna un plazo realista para cada subtarea.

Permítete pequeños descansos entre tareas para recargar energías.
La técnica Pomodoro, que consiste en trabajar durante 25 minutos y luego tomar un descanso de 5 minutos, puede ser muy útil.

Cada vez que completes una subtarea, tómate un momento para celebrarlo. Este refuerzo positivo te dará un impulso motivacional.

Adoptar esta estrategia no solo te puede ayudar a ser más productivo/a, sino que también tiene múltiples beneficios psicológicos interesantes para ti:

Al enfocarte en una tarea a la vez, la sensación de “estar abrumado/a” disminuye, lo que reduce el estrés y lo mantiene en un nivel saludable.

Completar subtareas pequeñas te da una sensación de logro, lo que incrementa tu motivación para continuar. Además de tu confianza personal.

Al tener un enfoque claro y definido, además de ir haciendo por partes, puedes ser más eficaz en tu desempeño y, lo más importante, lograr lo que te propones hacer.

La próxima vez que te sientas desbordado/a por una lista interminable de tareas, recuerda: si no puedes con todo a la vez, hazlo por partes.
Dividir las tareas no solo es una estrategia de gestión del tiempo, sino también una técnica psicológica poderosa que puede ayudarte a reducir el estrés, aumentar la motivación y mejorar tu rendimiento además de ayudarte a conseguir tus objetivos.
Así que, ya sabes 

La clave está en dividir y conquistar.